10 mitos sobre la cerveza
Noviembre 30, 2007 — Azidrain
Mito 1: La cerveza light no causa “panza chelera” Bien, las cervezas light o ligeras pueden tener entre 90 y 100 calorías, las “normales” tienen menos de 200. Un amante de la cerveza diría que es como comparar un McDonalds con un restaurante 5 estrallas. A menos que te tomes 300 cervezas a la semana, la diferencia no es gran cosa.
Mito 2: Mientras mas obscura, mas alcohol.
El color de la cerveza se obtiene de la malta tostada, la cual no tiene ningún efecto en el contenido de alcohol de la misma. Otros ingredientes como el jarabe de arroz, la miel, y la el jarabe de maíz, si incrementan el alcohol pero no afectan el color.
Mito 3: La cerveza se hecha a perder si se enfría después de estar tibia.
Esto puede ser cierto pero solo si lo haces muchas veces y solo sucecederá de manera gradual. La gente piensa que volver a refigerar una cerveza ya abierta afectará su sabor, pero en realidad no es cierto. Lo que sí le afecta es el sol o la luz, así que si la mantienes en un lugar oscuro y luego la refrigeras, estará lista para beber.
Mito 4: Las cervezas americanas son más débiles.
Esto se piensa debido a la forma como los gringos indican el contenido de alchol de sus cervezas, ellos la indican como “Alcohol por peso”, mientras que en el resto del mundo es “Alcohol por volumen. Como la cerveza pesa menos que el agua al final el contenido de alcohol indicado es menor que el de las otras cervezas del mundo, pero a fin de cuentas es lo mismo.
Mito 5: La cerveza Guiness que se vende en Irlanda es mejor.

Quienes conocen esta cerveza piensan que la que se vende en México no es igual de buena que la que se vende en Irlanda. El proceso de fabricación es barato así que ¿Que caso tendría arriesgar su reputación vendiendo diferentes calidades? No tiene sentido y no es cierto. La cerveza importada es la misma que se vende en sus países de origen, la única diferencia es la frescura, a un lote de cerveza Guiness le toma 2 semanas viajar desde Dublin hasta tu tienda favoita en México.
Mito 6: La cerveza no debe ser amarga.
El sabor amargo de la cerveza se debe al lúpulo (una flor). Este se agrega a las maltas para balancear la dulzura de las mismas y para servir como conservador. Algunas cervezas tienen mucho lúpulo como las Ales Claras de la India y algunas otras tienen menos como las cervezas de trigo. El lúpulo le puede dar a la cerveza mucha complejidad y añadirle toda clase de sabores y aromas como: pino, cítricos y tierra.
Mito 7: Las mejores cervezas vienen en botellas verdes.
Como ya sabemos, las botellas cafés protegen mejor de la luz a la cerveza que las verdes o las transparentes. Este mito surgió cuando hubo escasez de vidrio café o ambar en Europa después de la segunda guerra mundial. Las cervezas europeas se embotellaban en vidrio verde así que las cervezas importadas siempre venían en este color.
Mito 8: La cerverza tailandesa Singha contiene formaldehído.
Se piensa que se utiliza formaldehído para elaborar la cerveza Singha, al igual que la Chang, San Miguel, la Vietnamese 33 y la Tigre de Singapur. Esto debido a que esta cerveza es mucho más amarga y contiene más alcohol que una lagger común. Cuando los americanos o británicos tomaban cerveza en Tailandia, se emborrachaman más rapido y el sabor de esas cervezas les parecían mas amargos por lo que pensaron que era formaldehído. Falso.
Mito 9: La cerveza Corona tiene orines mexicanos.
En los 80s corrió el rumode de que los trabajadores de las plantas de Modelo donde se fabrica la Corona, se orinaban en los tanques donde se hacía la cerveza que se exportaba a los Estados Unidos y ¿Quién creen que inició el rumor?: Heiniken, que no veía con buenos ojos como la popularidad de esta cerveza crecía cada vez más. Esto no fue más que un chisme iniciado por un vendedor de Heineken en Reno, Nevada. Finalmente se admitió que era un chisme y la popularidad de la Corono siguió creciendo aunque los gringos todavía cuentan el mito en los bares.
Mito 10: A las mujeres no les gusta la cerveza.
Es una locura. Las mujeres incluso han fabricado más cerveza que los hombres a lo largo de la historia. Todos sabemos que esto no es verdad y para muestra solo basta darse una vuelta por el antro que más les guste.

