Los tortilleros de la muerte

No sé si esto que les voy a contar suceda en otras ciudades de México o del Mundo. Aquí en Córdoba, se pueden ver a todas horas del día motocliclistas repartiendo tortillas a domicilio. Y claro, ya se imaginarán, al más puro estilo de motociclista repartidor circulan sin precaución, a altas velocidades y sintiéndose dueños de las calles. Lo peor del caso es que por lo regular estos cafres abundan más en las colonias de la periferia de la ciudad, en donde las calles no son tan anchas y en algunos casos las banquetas brillan por su ausencia por lo que la gente acostumbra caminar en pleno arroyo. Lo que me molesta y mucho es que estas personas que andan en sus motos, son en su mayoría verdaderos “chamacos cagones” que en su vida han tenido responsabilidad alguna y que creen que andar ahí como locos es una muestra de hombría o vayan ustedes a saber que cosa. Ya me ha tocado ver como varías veces han estado a punto de provocar un accidente.

Además estos chamacos (y obviamente los dueños de las motos o de las tortillerías) están actuando a todas luces al margen de la ley:

  1. Las motos no portan placas
  2. Los motociclistas son menores de edad
  3. No portan licencia
  4. No usan casco
  5. Circulan sin precaución.

Con esos 5 puntos bastan para detener cuanta moto se les ocurriera a los señores de tránsito pero claro aquí caemos en la cuestión de que puede mas la lana que pagan los dueños por recuperar sus motos que la seguridad de los transeúntes.  Lo peor del asunto es que cuando lleguen a hacer algo será cuando (Dios no lo quiera) haya un accidente grave o peor aún algún difunto.